DENUNCIA
Minería a cielo abierto en las Reservas Indígenas de Costa Rica
Durante los últimos años, un conspicuo empresario noruego radicado en Costa Rica, de nombre Helge Haaversen Samuelsen, ha estado realizando estudios de minería de manera sigilosa sobre el potencial que yace oculto en las montañas de Talamanca, particularmente en el sito denominado Alto Urén, en la Reserva Indígena BriBri.
¿Pero cómo se hacen los estudios e inspecciones del terreno? Muy hábilmente: se disfrazan de ayuda humanitaria. ¿Y cómo es eso? Muy sencillo: el señor noruego, con la ayuda de un empresario costarricense llamado Carlos Vargas, propietario de la empresa Aerodiva, la cual posee un helicóptero, han utilizado esta aeronave para visitar en muchas ocasiones la región, llevando ayuda humanitaria consistente en los más diversos artículos para uso de los indígenas (cerdos, gallinas, láminas de zinc, etc.).
¿Y qué tiene de malo la ayuda que brindan a los indígenas? Pues ni más ni menos que esos vuelos se han convertido en la mampara que oculta las verdaderas intenciones de cada visita a la zona: son visitas de prospección de la zona y su potencial minero; pero, con el cuento de la ayuda humanitaria, han logrado que los indígenas los reciban muy bien y les brinden su confianza.
De esta forma, el señor noruego se ha convertido en todo un personaje en esta reserva indígena. Pero esto era apenas el portón de ingreso, la cabeza de playa para la estrategia del señor Haaversen Samuelsen.
Después de confirmar sus presunciones del enorme potencial minero de la zona, Helge Haaversersen, viaja con su amigo Carlos Vargas a Panamá, donde realizan una reunión secreta con un dirigente indígena de nombre René Rocha, y convienen en financiarle una campaña política y publicitaria sin precedentes para que alcance la presidencia de la asociación que rige los destinos de la Reserva, con el compromiso de que Rocha una vez electo, se comprometa a apoyar la minería a cielo abierto en la Reserva Indígena de Talamanca.
Claro que un hombre tan astuto y poderoso económicamente, requiere de muchas ayudas a todo nivel y entre sus principales ayudantes, se cuenta el incondicional abogado Marlon Antonio Medina Robleto, quien a pesar de su origen nicaragüense, es Jefe del Departamento Legal de la Comisión Nacional de Asuntos Indígenas, conocida como CONAI, y a su vez funge como asesor privado del noruego Haaversen.
Este señor Medina Robleto, por su cargo como funcionario de la CONAI, será la persona encargada de las relaciones con los dirigentes indígenas; además, el brillante abogado Medina ha puesto todo su talento profesional al servicio del noruego y ha promovido tres expedientes activos en la Dirección de Geología y Minas, bajo los números 187T, 202T y 201T todos 2008, los cuales esperamos sean investigados por la Presidenta Laura Chinchilla Miranda, para verificar hasta dónde, estos proyectos mineros tienen relación con una docena de reportajes publicados por el periódico La Nación de Costa Rica, mediante los cuales se colige una peligrosa conspiración, con fines puramente económicos, impulsando proyectos de minería a cielo abierto en territorio de reservas indígenas, lo cual es absolutamente ilegal y además, atentan contra los derechos de los indígenas de Costa Rica y en general, contra el ambiente y la ecología de una nación que vende al mundo su marca-país como protector de la naturaleza.
Tiene aquí la Presidenta Chinchilla la oportunidad de hacer valer sus declaraciones públicas al decretar una moratoria de la minería en Costa Rica. Estaremos atentos a los hechos.
Denuncia sobre Santuario Indígena